DESARROLLO INFANTIL ENTRE 1 AÑO Y 11 AÑOS
I.-DESARROLLO FÍSICO INFANTIL
El desarrollo físico es un aspecto
importante del desarrollo durante la niñez temprana. Implica una interacción
entre nuevas capacidades físicas que resultan del crecimiento real del niño y
la maduración de habilidades que se desarrollan como experiencia y capacitación
proporcionada por los adultos (Gallahue, 1993)
El autor manifiesta la importancia del
crecimiento físico real (cuantitativo) y del desarrollo de la maduración
(aspecto cualitativo). Podemos observar claramente el crecimiento de un niño
por su talla y peso, y verificar si estos son adecuados a su edad cronológica.
Tomando en cuenta que existen aspectos genéticos, étnicos e incluso
alimenticios y hormonales que pueden garantizar o bien demorar este
crecimiento. Mientras que un niño de 1 año puede crecer rápidamente y detener aparentemente este crecimiento a
los 3 años, haciéndose menos evidente el crecimiento. La cantidad y ritmo de
crecimiento del niño varía, a partir de los 3 años y hasta llegar a los 5 ya
que pueden crecer hasta 15 cm. O aumentar solo un par de centímetros, pero la
forma del cuerpo cambia en todos y la distribución del peso se concentra menos
en el tronco. El crecimiento en este periodo se da principalmente en el tronco
y las piernas. La imagen corporal de los niños generalmente sigue a su aumento
de tamaño. Durante este periodo de 3 a 11 años, para los niños es todo un reto
aprender a monitorear su cuerpo en el espacio. Son frecuentes los accidentes
debido a la falta de conciencia de los niños respecto a su propio crecimiento,
por ejemplo: si el brazo crece unos cuantos milímetros, la distancia entre la
mano y el vaso con leche ha cambiado, por lo que es común que los niños, que no
han percibido aún este pequeño cambio; tiren el vaso con leche y no comprendan
la razón de su fallo.
En cuanto a la madurez: El cerebro crece de
un 75% hasta un 90% en los niños antes de los 6 años. Esto es crucial para el
desarrollo y maduración del niño, ya que la coordinación mejora con los años
conforme la lateralización (cada hemisferio cerebral desarrolla funciones e
interconexiones separadas) y la mielizaciòn (el proceso de aislar el sistema
nervioso con grasa) este proceso se completa aproximadamente a los 6 años de
edad, y en adelante se sigue desarrollando dicha maduración.
II.-DESARROLLO MOTOR.
El
desarrollo del niño ocurre en forma secuencial,
esto quiere decir que una habilidad ayuda a que surja otra. Es progresivo, siempre se van acumulando las
funciones simples primero, y después las más complejas. Todas las partes del
sistema nervioso actúan en forma coordinada
para facilitar el desarrollo; cada área de desarrollo interactúa con las otras
para que ocurra una evolución ordenada de las habilidades. La dirección que
sigue el desarrollo motor es de arriba hacia abajo, es decir, primero controla
la cabeza, después el tronco. Va apareciendo del centro del cuerpo hacia
afuera, pues primero controla los hombros y al final la función de los dedos de
la mano.
Para describir el desarrollo del movimiento
se divide en motor grueso y motor fino. El área motora gruesa tiene que ver con
los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de mantener el equilibrio. La
motora fina se relaciona con los movimientos finos coordinados entre ojos y
manos. (Coronado Garza, M.A. (2009) extraído en Abril 13 2010, de http://www.bebescr.com/bebes/bebe0057.shtml )
a).-DESARROLLO MOTOR GRUESO.
El
desarrollo motor grueso incluye el uso funcional de los brazos y las piernas
para actividades como brincar, correr y trepar. En los niños de 3 a 6 años, el
sistema nervioso todavía esta inmaduro, por lo que el tiempo de reacción es mas
lento que en los niños de 7 a 11 años.
Las variantes del desarrollo motor grueso,
se deben a una combinación de factores ambientales y genéticos, incluyendo la
maduración, la motivación, la experiencia y el apoyo por parte de los adultos.
Existen también diferencias raciales. Esta documentado por ejemplo, que los
niños afroamericanos superan a los caucásicos para caminar, correr y brincar
(PEP 2004).
Se
puede observar el avance de un niño en su desarrollo motor grueso de una forma
efectiva, cuando atraviesa por un campo de obstáculos que incluyan una viga de
equilibrio y algo para brincar dentro, saltar fuera y brincar sobre (como aros
y túneles), estos retos proporcionan al niño la capacidad de trabajar en sus
habilidades, como serian equilibrarse, brincar y saltar. Proporcionándole de a
poco competencias físicas que le permitan desarrollar la coordinación, fuerza y
equilibrio.
b).-DESARROLLO MOTOR FINO.
El
desarrollo motor fino progresa lentamente durante el primero y sexto año de
vida. En este periodo se suele presionar a los niños en habilidades motrices
finas para las que aun no están preparados. Lo que puede provocar que los niños
generen sentimientos de inadaptación y tensión. El desarrollo motriz fino
implica adquirir habilidades manuales que requieren concentración y madurez cognitiva.
Por lo que, el trabajo con objetos pequeños para clasificar y contar; tablas
donde puedan pegar letras o figuras; cuentas para ensartar, ropa y objetos con
cremallera, botones y nudos; materiales para escribir y dibujar, tijeras,
pintura y plastilina, así como oportunidades para practicar habilidades
funcionales, como servir leche, poner la mesa, comer y vestirse, son un apoyo
en el desarrollo de habilidades motrices finas. Después de los 6 años, los
niños tienen por lo general desarrollada la motricidad fina, aunque existen
diferencias entre cada niño y grupo. Se sugiere seguir trabajando la motricidad
fina con ejercicios cada vez más finos, como pegar un botón con hilo y aguja,
mejorar el uso de herramientas como tijeras, y pinceles. Para lograr producciones
de calidad.
