domingo, 15 de marzo de 2015





SITUACIÓN DIDÁCTICA: PAREDES Y CASITAS




Situación didáctica: Paredes y casitas
Campo formativo: Exploración y conocimiento del mundo
Aspecto: Cultura y vida social
Competencia a desarrollar:
1.   Distingue algunas expresiones de la cultura propia y de otras culturas, y muestra respeto hacia la diversidad.
2.    Participa en actividades que le hacen comprender la importancia de la acción humana en el mejoramiento de la vida familiar, en la escuela y en la comunidad.
Aprendizajes esperados:
o    Comparte lo que sabe acerca de sus costumbres y las de su comunidad.
o    Reconoce que pertenece a grupos sociales de familia, escuela, amigos y comunidad.
o   Conversa sobre las tareas-responsabilidades que le toca cumplir en casa y en la escuela, y por qué es importante su participación en ellas.

Secuencia didáctica

Actividades de inicio:
1.-Lluvia de ideas, algunas preguntas pueden ser ¿De qué materiales están construidas las casas?  ¿Cómo es tu casa?  ¿Por qué vivimos en casas? ¿Antes de que hubiera casas cómo vivían las personas? O bien ¿Si no hubiera casas en dónde vivirían las personas? ¿Quiénes viven en tu casa?
2.-Elabora un diagrama de la casa con los elementos en general, o para niños de tercero de preescolar cada uno puede elaborar un diagrama (dibujo) de su propia casa, ubicando su recámara y otras partes de la casa.


Actividades de desarrollo:
1.- Con cajas de leche elabora “tabiques” con los que  pueda construir paredes y casitas simuladas. Puede pintarlas o dejarlas al natural.
2.- Calcula con cuántos tabiques puede formar una pared. Llevar registro de su cálculo.
3.- Identifica la forma de los tabiques (rectángulo, cuadrado, cubo)
4.- Puede construir calles, el mercado, la calle, bardas, una ciudad completa, iglesias…lo que considere y según la edad, habilidades y conocimientos.
5.- Emplea sillas o muebles simulados construidos con cajas de cartón, para ubicar las habitaciones en la casa. Imagina y crea.
6.- Identifica quiénes viven en la casa con él y el rol que cada uno tiene en beneficio de la familia.
7.- Juega a ser papá o mamá (en juego de simulación) identificando las características de su propia familia.
8.- Juega libremente en la ciudad o casa construida.
9.- Desarrolla señales de tránsito o anuncios que pondrá en la ciudad construida con los bloques (tabiques)

Actividades de cierre (Tarea integradora)
1.- Juega a la casita
2.- Representa una obra de teatro acerca de cómo se construyen las casas y su utilidad.
3.- Juega a la ciudad, banco, su mercado, iglesia, escuela; según las construcciones realizadas.

Recursos didácticos:
-Cajas vacías y limpias de leche
-Cajas de cartón de diversos tipos
- Maskin tape, diurex
-Pinturas de diferentes colores
-Pinceles o brochas pequeñas

Campos formativos trabajados de manera transversal:
-Lenguaje y comunicación
-Pensamiento matemático
-Desarrollo personal y social
-Expresión y apreciación artística

Para saber más:
El juego de simulación, es una de las herramientas mentales por medio de las cuales los niños pequeños se explican su mundo.

Para continuar:
Los juegos mostrarán el interés del niño, se puede continuar la actividad y ligarla con otros juegos como coordenadas en la ciudad, servidores públicos, funciones de los miembros de la familia, señales de tránsito. La ciudad o la casa son el pretexto para seguir formando conocimiento en el menor, desde un escenario construido por él mismo.

Puedes continuar trabajando con los materiales en actividades matemáticas, por ejemplo: de clasificación y seriación. Además del tema de la familia, después de hacer su casa puedes preguntar ¿Con quién comparte la casa en la que viven? También puedes trabajar ambos proyectos a la par, elaborando mapas mentales en los que se incluyan los miembros de la familia de los niños, incluir fotos, la historia familiar, la propia historia del niño…el límite es tu creatividad e imaginación, y por supuesto la de tus alumnos. Recuerda que ningún grupo es igual, pueden surgir temas interesantes mientras desarrollas la actividad con tus pequeños estudiantes.  









lunes, 2 de febrero de 2015

Desarrollo Infantil (Segunda parte) 




III.-DESARROLLO CONGNITIVO: PERCEPCIÓN Y APRENDIZAJE.

   La percepción es considerada por Piaget junto con la imitación, la imagen mental, el juego, el lenguaje y el dibujo, como sistemas de representación infantil, que tiene repercusiones sobre el aprendizaje y naturalmente sobre la enseñanza. 

   El ser humano desde recién nacido tiene percepciones, es decir que las sensaciones, que están en la base de la percepción permiten que algo llegue a nuestra mente en forma significativa.  Las percepciones tienen la característica de que para darse requieren de la presencia de estímulos. Los cuales son captados por nuestros sentidos, estas son percepciones sobre objetos externos a nuestro cuerpo, y que percibimos por medio de sus características físicas (textura, olor, sabor). También percibimos los cambios que ocurren a nuestro alrededor, la velocidad de los objetos en movimiento, la intensidad del sonido. Hay también imágenes kinestésicas que nos informan sobre la situación o posición de nuestro cuerpo, si estamos parados o sentados, etc. Percibimos el dolor o la incomodidad, el cansancio o el sueño. Al percibir algo nuestra mente capta su forma, color, olor, sonido, y se apropia de esta percepción, reduciéndola o imitándola interiormente. Esta imitación internalizada da lugar a lo que se conoce como imágenes mentales, que son los registros internos que vamos almacenando.

  Al desarrollarse la imaginación y la capacidad para retener imágenes, en la memoria, el aprendizaje se vuelve más acumulativo, y menos dependiente de la percepción (etapa preoperacional según Piaget). Esto hace posible una mayor capacidad para resolver problemas. En esta etapa los niños comienzan a pensar en tareas secuenciales, como la construcción con bloques o la copia de letras. También pueden pensar de manera lógica, relacionando las actividades que practica con su experiencia previa. Mientras que los niños menores de 3 años basan el aprendizaje en la percepción de los sentidos.

  Además el niño preoperacional es egocéntrico e inestable. No considera las perspectivas de otras personas, solo la suya. Por lo que se disposición para a jugar o trabajar en equipo es limitada, no comprende las reglas sociales, ni las nociones de justicia, ni distingue las mentiras de los errores o la agresión de los accidentes.

  Se confunde con facilidad en los problemas de conservación.

   La capacidad de pensar en objetos o personas ausentes, marca el inicio de esta etapa.
  Demuestra mayor habilidad para emplear símbolos –gestos, palabras, números e imágenes- con los que representa su entorno.

   Puede usar palabras para comunicarse, números para contar objetos, y participar en juegos de fingimiento (jugar a ser alguien como papá, mamá o el bombero).

  En este estadio surgen pues en el niño, el pensamiento de representación y el juego simbólico. El pensamiento representacional permite al niño la adquisición de lenguaje. Piaget considera que el pensamiento antecede al lenguaje.

  Existe en esta etapa una representación del mundo a través del dibujo o pintura. Lo que ha sido calificado como “lenguaje silencioso”. Entre los 2 y 3 años comentan respecto a sus producciones “que solo están dibujando”. Mientras que de los 3 a los 4 años comienzan a combinar trazos para dibujar cuadrados, cruces, círculos y otras figuras geométricas. Inician la etapa representacional del dibujo con detalles, incluso con algunas palabras como su nombre o letras aisladas.

   Adquieren también el concepto numérico, comenzando a entender las relaciones seriales y jerárquicas.

   Según Gelman y Gallistel (1978) Los niños de 4 años logran entender los siguientes: principios básicos del conteo.

1.-Pueden contar cualquier arreglo de elementos
2.-Cada elemento deberá contarse una y solo una vez
3.-Los números se asignan en el mismo orden
4.-Es irrelevante el orden en que se cuenten los objetos
5.-El último número pronunciado es el de los elementos que contiene el conjunto

   Los niños preoperacionales se caracterizan por su curiosidad y espíritu inquisitivo. Son intuitivos sobre los fenómenos naturales. Surge el animismo (todo tiene vida).

   Tienden en esta etapa a la imitación ya sea, a la imitación actual o a la imitación diferida. La imitación actual se realiza con el modelo presente. Ejemplo: imitar un gesto o acción. 
En  la imitación diferida se muestra la importancia de la imagen mental, ya que puede imitar situaciones que haya visto o vivido con anterioridad (imitar por ejemplo a la maestra dando clase, cuando juego con sus muñecos). Enfatizando esto en el juego simbólico.

  En la etapa de 7 a 11 años, llamada por Piaget operacional concreta, el desarrollo cognitivo se caracteriza por el cambio de los esquemas, especialmente, el pensamiento lógico y las habilidades para la resolución de problemas.

   Una serie de operaciones concretas implica las habilidades de clasificación para agrupar y reagrupar series de objetos. Las operaciones concretas son reversibles. Pueden realizar estas operaciones de manera mental. Utilizan las operaciones mentales y la lógica para reflexionar sobre los hechos y los objetos de su ambiente. Lo que le permite abordar los problemas en forma más sistemática. El pensamiento del niño operacional concreto muestra menor rigidez y mayor flexibilidad. Por lo que el pensamiento parece menos centralizado y egocéntrico. Ahora está en condiciones de hacer inferencias respecto a la naturaleza de las transformaciones.

  El niño organiza e interpreta el mundo con 3 tipos de operaciones mentales o esquemas:

a) Seriación: Capacidad para colocar objetos en una serie que progresa de menos a más en longitud, peso o alguna otra propiedad común.

b) Clasificación: Indispensable para la aparición de operaciones concretas, con ella, introduce orden en el ambiente al agrupar cosas y las ideas a partir de elementos  comunes. Clasificación matrical, clasifica a partir de dos o mas atributos. Clasificación Jerárquica, se clasifica la información referente a materias, como ciencias o historia. 

c) Conservación: Consiste en entender que un objeto permanece igual a pesar de los cambios superficiales de su forma o de su aspecto físico. Existen cinco aspectos en la conservación: numero, liquido, masa, longitud y volumen.



sábado, 17 de enero de 2015

DESARROLLO INFANTIL ENTRE 1 AÑO Y 11 AÑOS


I.-DESARROLLO FÍSICO INFANTIL

    El desarrollo físico es un aspecto importante del desarrollo durante la niñez temprana. Implica una interacción entre nuevas capacidades físicas que resultan del crecimiento real del niño y la maduración de habilidades que se desarrollan como experiencia y capacitación proporcionada por los adultos (Gallahue, 1993)
   El autor manifiesta la importancia del crecimiento físico real (cuantitativo) y del desarrollo de la maduración (aspecto cualitativo). Podemos observar claramente el crecimiento de un niño por su talla y peso, y verificar si estos son adecuados a su edad cronológica. Tomando en cuenta que existen aspectos genéticos, étnicos e incluso alimenticios y hormonales que pueden garantizar o bien demorar este crecimiento. Mientras que un niño de 1 año puede crecer rápidamente  y detener aparentemente este crecimiento a los 3 años, haciéndose menos evidente el crecimiento. La cantidad y ritmo de crecimiento del niño varía, a partir de los 3 años y hasta llegar a los 5 ya que pueden crecer hasta 15 cm. O aumentar solo un par de centímetros, pero la forma del cuerpo cambia en todos y la distribución del peso se concentra menos en el tronco. El crecimiento en este periodo se da principalmente en el tronco y las piernas. La imagen corporal de los niños generalmente sigue a su aumento de tamaño. Durante este periodo de 3 a 11 años, para los niños es todo un reto aprender a monitorear su cuerpo en el espacio. Son frecuentes los accidentes debido a la falta de conciencia de los niños respecto a su propio crecimiento, por ejemplo: si el brazo crece unos cuantos milímetros, la distancia entre la mano y el vaso con leche ha cambiado, por lo que es común que los niños, que no han percibido aún este pequeño cambio; tiren el vaso con leche y no comprendan la razón de su fallo.
   En cuanto a la madurez: El cerebro crece de un 75% hasta un 90% en los niños antes de los 6 años. Esto es crucial para el desarrollo y maduración del niño, ya que la coordinación mejora con los años conforme la lateralización (cada hemisferio cerebral desarrolla funciones e interconexiones separadas) y la mielizaciòn (el proceso de aislar el sistema nervioso con grasa) este proceso se completa aproximadamente a los 6 años de edad, y en adelante se sigue desarrollando dicha maduración.


II.-DESARROLLO MOTOR.

  El desarrollo del niño ocurre en forma secuencial, esto quiere decir que una habilidad ayuda a que surja otra. Es progresivo, siempre se van acumulando las funciones simples primero, y después las más complejas. Todas las partes del sistema nervioso actúan en forma coordinada para facilitar el desarrollo; cada área de desarrollo interactúa con las otras para que ocurra una evolución ordenada de las habilidades. La dirección que sigue el desarrollo motor es de arriba hacia abajo, es decir, primero controla la cabeza, después el tronco. Va apareciendo del centro del cuerpo hacia afuera, pues primero controla los hombros y al final la función de los dedos de la mano.
   Para describir el desarrollo del movimiento se divide en motor grueso y motor fino. El área motora gruesa tiene que ver con los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de mantener el equilibrio. La motora fina se relaciona con los movimientos finos coordinados entre ojos y manos. (Coronado Garza, M.A. (2009) extraído en Abril 13 2010, de http://www.bebescr.com/bebes/bebe0057.shtml )

a).-DESARROLLO MOTOR GRUESO.

El desarrollo motor grueso incluye el uso funcional de los brazos y las piernas para actividades como brincar, correr y trepar. En los niños de 3 a 6 años, el sistema nervioso todavía esta inmaduro, por lo que el tiempo de reacción es mas lento que en los niños de 7 a 11 años.
   Las variantes del desarrollo motor grueso, se deben a una combinación de factores ambientales y genéticos, incluyendo la maduración, la motivación, la experiencia y el apoyo por parte de los adultos. Existen también diferencias raciales. Esta documentado por ejemplo, que los niños afroamericanos superan a los caucásicos para caminar, correr y brincar (PEP 2004).
Se puede observar el avance de un niño en su desarrollo motor grueso de una forma efectiva, cuando atraviesa por un campo de obstáculos que incluyan una viga de equilibrio y algo para brincar dentro, saltar fuera y brincar sobre (como aros y túneles), estos retos proporcionan al niño la capacidad de trabajar en sus habilidades, como serian equilibrarse, brincar y saltar. Proporcionándole de a poco competencias físicas que le permitan desarrollar la coordinación, fuerza y equilibrio.

b).-DESARROLLO MOTOR FINO.


El desarrollo motor fino progresa lentamente durante el primero y sexto año de vida. En este periodo se suele presionar a los niños en habilidades motrices finas para las que aun no están preparados. Lo que puede provocar que los niños generen sentimientos de inadaptación y tensión. El desarrollo motriz fino implica adquirir habilidades manuales que requieren concentración y madurez cognitiva. Por lo que, el trabajo con objetos pequeños para clasificar y contar; tablas donde puedan pegar letras o figuras; cuentas para ensartar, ropa y objetos con cremallera, botones y nudos; materiales para escribir y dibujar, tijeras, pintura y plastilina, así como oportunidades para practicar habilidades funcionales, como servir leche, poner la mesa, comer y vestirse, son un apoyo en el desarrollo de habilidades motrices finas. Después de los 6 años, los niños tienen por lo general desarrollada la motricidad fina, aunque existen diferencias entre cada niño y grupo. Se sugiere seguir trabajando la motricidad fina con ejercicios cada vez más finos, como pegar un botón con hilo y aguja, mejorar el uso de herramientas como tijeras, y pinceles. Para lograr producciones de calidad.