lunes, 13 de enero de 2020




                                                          Autismo

Es un síndrome caracterizado por la carencia de habilidades para el intercambio afectivo, falta de relaciones sociales, aislamiento de la persona, reiteración de rituales compulsivos y una resistencia manifiesta al cambio. La respuesta a los estímulos visuales y auditivos es diferente y presentan cierta dificultad en la comprensión de gestos y en el uso social del lenguaje.
Ninguna persona con autismo es igual a otra con autismo, cada caso es distinto y debe ser tratado de manera específica. 
El lenguaje, si es que existe, sufre profundos desajustes, aun cuando el niño se encuentra consciente del medio que lo rodea, hasta tal punto que sí se interfiere con su actividad lúdica ritual, o si los objetos conocidos en su entorno son cambiados de lugar, él se puede molestar y hacer rabietas.
Esta condición inicia habitualmente en la infancia pero se hace evidente durante los tres primeros años de vida.
En la primera infancia se puede observar a un bebé pasivo, que está callado la mayor parte del tiempo, exigiendo nada o poco de sus padres o también un bebé agitado que llora bastante, a veces sin parar durante el tiempo que permanece despierto. Suelen rechazar el contacto físico arqueando la espalda cuando lo van a cargar, alejándose de la persona que lo atiende. Asimismo comienzan a mecerse y/o golpear la cabeza en la cuna, aunque este no siempre es el caso.
Durante la primera infancia los niños autistas van quedándose rezagados del grupo de niños de su misma edad, respecto de la comunicación, habilidades sociales y cognición. Además comienzan a aparecer conductas disfuncionales, como las conductas auto estimulantes, autolesionarse, problemas para comer, dormir, insensibilidad al dolor, hiperactividad, mínimo o ausente contacto ocular y trastorno de atención.
Una de las características más comunes del niño autista es la insistencia en la uniformidad. Muchos niños autistas insisten exageradamente en el cumplimiento de rutinas, si se cambia una, aunque sea un poco de lo habitual o de la situación de los objetos, el niño puede molestarse y hacer berrinche. Una causa posible de esta insistencia ante la uniformidad puede ser la incapacidad de comprender y hacer frente a nuevas situaciones.
En cuanto a su cognición, los niños autistas tienen un lapso de concentración limitado o enfocado, a esta acción se le ha dado el término de “sobre selectividad de estímulo”. Su concentración se enfoca en un solo aspecto  de los objetos, aspecto que no necesariamente es el más relevante de las características del objeto, lo cual puede ser limitante al no prestar atención a los aspectos pertinentes del objeto, limita su capacidad para aprender acerca de los objetos y de las personas de su propio ambiente.
Sin embargo, es frecuente ver que tienen destrezas especiales para la música, el arte y las matemáticas, presentan buena memoria, adecuada habilidad motora fina y no olvidan lo que aprenden.
Para los padres y cuidadores de los niños con autismo es muy complicada la situación, no la agraves más juzgándolos o dando tu opinión. Debemos tener absoluto respeto, y ofrecer nuestro apoyo considerando lo que ellos requieran y bajo las reglas que les son necesarias. Nunca podremos saber las batallas que libran cada día, por lo que es indispensable que tengan una red de apoyo, a la que puedan acudir en caso necesario. Tu ayuda puede ser incluso la de ser un buen escucha, hablar con alguien ayuda a quitar la tensión. 
A manera de conclusión, las personas con autismo y sus familias requieren tu respeto y empatía. 


Características de las personas con Autismo: (recordando que cada caso es único y puede o no tener las siguientes características): 

q  Se les dificulta emplear un lenguaje elaborado, siendo este (cuando lo hay) de frases repetidas (ecolalia), confundiendo los pronombres. O bien solo produce vocalizaciones.
q  Socializar, en este aspecto existe falta de interacción, no responde cuando se le cuestiona.
q  El contacto visual es inexistente.
q Su actividad motriz es dispersa, puede presentarse movimiento de manos incontrolado (aleteo), imita movimientos de manera repetitiva.
q  Rechazo a tocar ciertas texturas.
q  Fuerte rechazo a ciertos sonidos.
q  Rechazo a ser tocados.
q  Rechazo a ciertas comidas.
q  Ausencia de interés por las personas y los juguetes.

 Puedes contribuir a la inclusión de las personas con autismo cuando:

ü  Evitas juzgar a sus cuidadores y con respeto pregunta si puedes apoyarlos.
ü  Participa de las rutinas que tiene señaladas, le causa inseguridad romper las rutinas o que estás no sean claras.
ü  El respeto es básico, no invadas sus espacios vitales. 
ü  No intervengas si está en una crisis (berrinche).
ü  Las indicaciones deben ser cortas, claras y precisas; y sólo una a la vez.
ü  En todos los casos, se debe evitar considerar a las personas con discapacidad como: angelitos, especiales o enfermitos. Las personas con discapacidad tienen una condición de vida distinta, que debe ser abordada con todo respeto.


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